Magia
Te esfumas en la sombra como un sueño antes de aparecer rotundo y delineado, tan real que hace daño.
Tu aroma se expande libre por la habitación y me niego a abrir las ventanas por temor a que se desvanezca. No quiero que desaparezcas en ningún sentido.
Poco a poco te acercas y te miro a los ojos. Nos reconocemos ancestralmente justo antes de que tu piel se vuelva tangible ante mis manos y el Universo todo quepa en un instante.




Comentarios