martes, 3 de junio de 2008

(Mini) relatos

La vio pararse ahí, tan lejos y tan nítida en la pupila. Alta, un tanto desgarbada y con ese aire de despiste y renuncia que hace que todos los males sean menores y cada triunfo, un festejo.


Cuando lo miraba entendía tantas cosas. Delirios de lucidez que subían por las sienes y mancillaban una que otra media idea, para hacerse un lugar. Y ahí se depositaban, pero no como sedimentos de lodo, sino como movimientos irreverentes, pulsiones sincopadas. Intrépidos pensamientos.


--Qué vuelvan las horas de reloj quieto y los párrafos agraciados.


Sabía que esos pies de huella errante eran el principio de su fin.

6 comentarios:

Morkelik dijo...

mmmmmmmm quiero mas!

Bloga dijo...

mmmm yo también Mork! Pero estoy con mucho pero muuucho trabajo y tengo poco tiempo y menos fuerzas para sentarme a escribir. Ya vendrán tiempos ociosos (¿vendrán?). Buen finde!!!

Malen dijo...

GRACIAS!!! Yo también quiero mas!! Me encanto!!

Bloga dijo...

Hola Malen, gracias por tu comentario. Debo decirte que tu blog es muy, pero muy bueno. Un beso!

Malen dijo...

Me vas poner colorada, porque lo mio es muy humilde!! A mi me gusta lo que escribis!! Besos

Bloga dijo...

No te pongas colorada Malen y seguí escribiendo :)

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