sábado, 26 de abril de 2008

Orillera

Matele nomás

Cebame unos amargos

Que va apretando la tarde

Y los trenes ya no salen.


Metele nomás

Contame tus locuras

Que mi alma te precisa

Y lo demás ya no vale.


Metele nomás

Haceme un dos por cuatro

Que el cuerpo va queriendo

Y lo demás es puro cuento.

viernes, 18 de abril de 2008

Hay humo en tus ojos

Humo por todas partes. En la calle, en tu casa, en el baño, adentro del placard, en tu pelo, en la ropa, en la almohada. Respiramos 17 millones de partículas, dice la vicejefa de Gobierno porteño, Gabriela Michetti, no hay que alarmarse, dice, porque hasta 28 millones, no hay problema (??!!). Que no es tóxico, dice también. Que no hay emergencia. A pesar de que desde el Times hasta el último diario de pueblo europeo, califican esto de "tragedia ecológica sin precedentes". Pero a nosotros, en nuestras propias narices congestionadas, nos siguen vendiendo humo. El Gobierno nacional, mientras tanto, inició acciones penales contra las propietarios de los campos de las tres provincias que mantienen más de 70 mil hectáreas incendiadas: Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires.

La secretaria de Medio Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, con su habitual impericia, dice que "el fuego está contenido", pero que la tarea de extinguirlo no es posible porque correría riesgo la vida de los bomberos. Pero si son bomberos. Están para meterse en un incendio y apagarlo. Además, ¿por qué se esperó por lo menos diez días en iniciar las tareas de extinción?

Por su parte, los productores agropecuarios afirman que si bien la quema de pastizales es una práctica habitual (dicho sea de paso, debería estar prohibido), no es esta la época del año en que se provocan, sino el comienzo de la primavera.

Los accidentes fatales por falta de visibilidad, en rutas y autopistas ya dejaron de anunciarse con la placa de "urgente" en los canales de noticias. Es como una consecuencia más de esta situación de emergencia.

La confusión, la falta de una política nacional y provincial conjunta, coordinada y eficiente y sobre todo la sensación de no poder respirar, ni salir, porque todos los accesos están bloqueados, provoca una suerte de escenario de película de ciencia ficción pero con el toque bizarro de un país que sigue perdido en sus propias tinieblas.

martes, 15 de abril de 2008

En casa


Esta licencia de dos días que me regaló un estado gripal por demás soportable, hizo que me reencontrara con lo que más quiero. Salir a comprar libros con Al, mirar el atardecer por el balcón escuchando a Jobim y olvidarme de las alarmas del celular.

También hubo de lo otro: trámites bancarios, múltiples tareas hogareñas... pequeño precio que, supongo, ha de pagarse ante cada caramelo. Pero incluso esos compromisos que se consumen tiranizados por las agujas incesantes, me resultaron en estos días, un recorrido anecdótico y hasta una experiencia singular.

Cine: vimos anoche Camarón, excelente peli sobre la vida del gaditano más gitano y más genial. Volando voy, volando vengo y olé.


viernes, 11 de abril de 2008

Meme de amor

Gracias Morkelik por invitarme a contar mi cronología de amor.

En una oficina de Moncloa (Madrid), Noviembre de 2002:

--Acá hay casi más latinos que españoles. Hay, dos venezolanos, un uruguayo, un argentino y esperamos que una argentina también.-- La señorita, a quienes luego supe todos llamaban de puertas adentro "La Chucky", por su desgraciado aspecto físico y su desenfrenado control de rienda corta a todos los trabajadores, señaló el hecho de las nacionalidades con especial énfasis.

En un primer y ocasional diálogo con Al y su compañero, ambos venezolanos, fue su imitación de mi fonética del lugar donde él vivía --Valdemorillo-- (ya saben, la "ll" aporteñada) lo que nos acercó en la cocina compartida para el almuerzo.

El trabajo duró unos pocos meses para mí y a él le quedaron debiendo mil euros, pero le tenemos especial cariño a aquella empresa de "soportes de tecnología avanzada", ya que fue el momento en tiempo y espacio para cruzar nuestras líneas.

Las llamadas y los intercambios por messenger, caían esporádicos pero muy agradables. Mientras, cada uno de nosotros tenía su rutina, su cosas, su vida. A los pocos meses acepté su propuesta de tomarnos algo y nos reunimos también con el otro compañero venezolano, el querido Javier, alias el Menda, que hoy anda con la misma mochila del Rastro recorriendo la India.

Pasaron unos meses más para que empezáramos a compartir películas en los cines de Madrid de VO (es decir "versión original", sin doblajes ibéricos, sino con subtítulos). Albert es un gran cinéfilo y me gustaba que cuando veíamos una peli, me contara vida y obra de los actores, del director o de la fotografía. También hablábamos de libros, de Buenos Aires, de Madrid, de discos, de todo lo que nos hacía bien.

Y así durante nueve meses hasta que nuestras salidas se fueron estrechando en el tiempo y sus ojos empezaron a mirarme con una dulzura especial.
Mi amiga Rosi, la hispano-cubano-argentina más genial del mundo, estaba ahí todo el tiempo dispuesta a tirarnos el gancho en cada salida que compartíamos con ella o cuando íbamos a tomarnos un Rioja a La Tapería de la Glorieta de San Bernardo, donde por esas noches, ella trabajaba de camarera.

Canillas (Madrid), Julio de 2003.

En una noche de calor, en la que una madrugada eterna y sin sueño se abría ante nosotros, nos desvelamos charlando y viendo en la tele programas de cable tales como "Nuestra boda" o documentales de gente con malformaciones. Todo era motivo para comentarios, análisis, risas, coincidencias y más coincidencias, descubrimiento puro y rico. Y Al que me acariciaba las manos, tan suavemente. No dejaba de hacerlo, mientras seguíamos con nuestros delirios y, todo esto sin compartir nada: ni alimento, ni líquido, ni sustancia de ningún tipo. Hasta las 5 de la mañana, o por ahí, que se me ocurrió servir agua y galletitas de salvado.

Llegó el primer beso, que en realidad fue como un gran beso que hasta el día de hoy nos seguimos dando...

Aeropuerto de Barajas (Madrid), 27 de Noviembre de 2003

Llanto, dolor, desesperación: despedida. Buenos Aires me esperaba y yo me arrancaba de los brazos de Al.

Los peores 9 meses de nuestra historia. Sólo aliviados por las llamadas de teléfono diarias y en los chats que nos ayudaban a acortar el Atlántico.

Aeropuerto de Barajas (Madrid), 10 de Septiembre de 2004

Salida por el atestado aeropuerto, se abren las puertas y su metro noventa y uno envuelto en una camiseta argentina. Abrazo interminable, besos y más besos y más abrazos.

La convicencia en Madrid, la nieve de la Sierra, los trabajos, las salidas, las compras, los cambios de piso, los sueños, ilusiones, proyectos.

Aeropuerto de Barajas (Madrid), 1 de enero de 2006

Esta vez sin lágrimas, y con nuestras tres macro valijas, su computadora, todas sus pelis y nuestros libros, más los trapos, nos vinimos a Buenos Aires.

Parque Chacabuco (Buenos Aires), 5 de Mayo de 2006

Boda, casamiento civil, libreta roja y arroz. Mi amor era ahora también mi marido.


Le paso la posta a Motonet, yo también, a ver si presionándolo, afloja.

miércoles, 9 de abril de 2008

Corte y lavado






martes, 8 de abril de 2008

Las tartas y yo

Hoy, una suculenta y bien oliente tarta de espinacas (con su cebollita rehogada, su queso crema, nuez moscada, huevito y queso por salut por encima), terminó en una explosión con audio ambiente de bombardeo en Basora, estallando en hebras de vidrio sobre mi cocina. Y es que la pirex obtenida según los beneficiosos puntos de Jumbo (acá se pueden decir marcas, sobre todo si es para quejarse) no resistió que semejante manjar llegara a nuestros paladares.

-- ¿Si comés vidrió te morís?--Le pregunté muy seriamente.
--Y, sí--respondió él.

La probé y realmente sabía como el propio maná, pero ya saben, esa imagen aérea de la vista de nuestro propio funeral, me hizo desistir de seguir engulliendo. También, debo decirlo, los consejos de la madre: siempre apoyala sobre superficies calientes, porque el cambio abrupto de temperatura puede romper el recipiente y ahí sí: tiralo todo s i e m p r e, aún cuando no veas ni un solo vidrio.

Fue a parar a la basura, pura espinaca enriquecida con tropiezos de pirex. Y con lo rica que estaba, la muy desperdiciada.

Próximamente, futuros posts alusivos: ¿Mano negra en las tartas? Mi problema con las tartas. Por qué presupongo un conjuro gastronómico universal en mi contra por parte de este poderoso sector. Aunque francamente la próxima vez que ose adentrarme en este oscuro submundo, sólo espero llegar a degustarla, a ser posible.

lunes, 7 de abril de 2008

La vida en un fin de semana

Noche de sábado con Kevin Johansen en la Trastienda. Un recorrido musical junto a la banda The Nada. "Triple "C" para Kevin: cálido, carismático, cordial. Un par de tragos, un escenario cercano y mucha música. Después, pizza en San Telmo y noche de callecitas empedradas. Una Buenos Aires menos mítica pero siempre intrigante, abierta.

Un domingo de sol, de dibujos y de plaza verde con Bauch. Por la noche, Juno, o la decisión de una adolescente verborrágica, panzona y entrañable.

Lindo mozaico.

sábado, 5 de abril de 2008

Paisaje urbano

Eso me pasa por tomar un Fox nuevo y no un Peugeot 504 modelo 96

Diálogo ocurrido luego de un viaje en taxi.

Taxista-- Ah, no llego (visiblemente afectado)… Me tendrías que haber avisado antes de subir.
Pasajeera--Perdón, pensé que no hacía falta, muchas veces me tocó pagar con billetes grandes y no hubo problemas.
Taxista-- Bueno, yo no tengo por qué tener cambio.
Pasajera-- Creía que los taxistas solían tener cambio.
Taxista-- Mirá linda, yo estoy trabajando (aferrando el billete de $ 100), así que no me hagas perder el tiempo.
Pasajera-- Casualmente yo vengo a trabajar y me estás haciendo perder el tiempo vos a mí. Así que dame el billete que voy a buscar cambio.
Taxista-- (interrumpe violento y apretando el billete): ¿Ah, sí? Y si después te borrás y no aparecés más, ¿yo qué hago?
Pasajera-- Ahí ves la entrada. Trabajo en pi pi pi. No me voy a escapar.
Taxista: (Enfurecido y a los gritos) ¿Y yo cómo sé que vas a volver a salir?! Mejor voy a buscar cambio yo y vos me esperás.
Pasajera--(Más seria que Santo Biasatti cuando era serio y no estaba enamorado)-- No, no lo sabés, pero vas a tener que confiar—al tiempo que le manoteaba el billete.

El señor de la guardia, con su amabilidad de siempre vació la caja y me cambió. Salí y el tipo sin mirarme a la cara estiró el brazo y agarró la plata. Le dije "De nada" y entré así, fresquita y relajada a empezar mi día laboral.

viernes, 4 de abril de 2008

Cosas que pasan cuando en el trabajo descubrís falsedad, envidia y mala leche todo junto y en una sola mina

Algo positivo podría ser empezar a contar hasta 238 antes de escupirle a la cara cuatro verdades de esas de las que no se vuelven. Pero cuando iba por el 197 me di cuenta de que no valía la pena ni siquiera seguir contando.

Me pregunto si esa gente que está sola y se la da de autosuperada, se podrá dormir profundamente alguna noche. No digo abrazada a alguien, porque eso está descartado de plano con sólo verle la cara.

A ver, pongámoslo así: Vos no te llevás bien con el mundo, pero el mundo no sólo no tiene la culpa, sino que pasa soberanamente de vos y de tu concepto sobre su existencia y devenir. Para decirlo en criollo: no sos el ombligo del mundo nena. Y ni siquiera una uña del meñique del pie en este pequeñísimo mundo que es nuestro lugar de trabajo.

Ahora sí: me siento muy livianita, aunque incapaz aún de falsearle una sonrisa en la despedida. Hace tiempo que me reprocho no haber pisado las tablas en algún curso de teatro barrial, para poder ponerle un poco de misterio a mi cara o, por lo menos, que no se lea como un manual Kapeluz de primer grado.

Sepan perdonar esta nimia referencia autobiográfica, pobre capítulo de un derrotero laboral a las puertas del fin de semana.

jueves, 3 de abril de 2008

Breves

Jueves de cansancio. ¿O cómo sobrevivir a la rutina de 40 a la semana?

Al término de la cocción de una tarta de jamón, queso y tomate de ésas como nunca antes había conseguido hacer, justo en el momento cúlmine de servir, plufff, la humeante porción resbaló por el tenedor y cayó, de espaldas, al suelo. Bauch, relamido hasta el hartazgo, pedía (todavía) más, tras deglutirse la malograda cuña.

Cuantiosos recuerdos pispeo como en una lista de créditos de película clase B y me quedo sólo con los que me hacen bien ahora mismo.

Libertadores, Champions, Liga, Clausura, Apertura, UEFA... No será mucho? Incluso para el fútbol, en esencia y básicamente hablando.

Quiero Sur ya.

Tchüs

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