jueves, 23 de agosto de 2007

Hormonas

¿Puede ser tan pero tan significativa la química que nos rige que haga que un semáforo rojo sea lo peor que te pueda pasar? Un granito de más, vestigios de otro mes que te alcanza. Si hasta ayer, no digo que te sonriera, pero al menos, todo este berenjenal te parecía más o menos digerible, ¿cómo puede ser que hoy todo sea cuesta abajo en la rodada? Evidentemente, querida amiga, te ha bajado la regla, menstruación, ciclo, período. Pero para qué hurgar en busca de sinónimos cuando todas, absolutamente todas (chinas, bajas, nórdicas, rechonchas, portuguesas, escuálidas, pelirrojas y todas menos las menores, las mayores y algunas anoréxicas), sabemos de qué estamos hablando.

Y no se trata de quejarse ni de pregonar a los cuatro vientos la femineidad que una porta, simplemente se trata de poner en palabras estas sensaciones atravesadas con que el ciclo nos dota.

Para toda la platea masculina, que es numerosa y afortunadamente comprensible, va resumido en:

--lágrimas
--antojos
--berrinches
--silencios
--quejitas
--malestares

Sepan entender (nos) y muchas gracias...

No hay comentarios.:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...